Café de Orizaba, otra faceta de mi historia.
Hoy mi trabajo está en la educación, la música y la tecnología, pero también soy Ingeniera en Alimentos por la UNAM. Este café me permitió regresar un momento a esa parte de mi formación.
Tres partes de mi historia se encontraron en una taza.
No es un cambio de profesión. Es un proyecto pequeño que conecta mi formación, una experiencia laboral que recuerdo con cariño y mi vínculo familiar con Orizaba.
Ingeniería en Alimentos
Estudié Ingeniería en Alimentos en la UNAM. Ahí aprendí sobre materias primas, procesos, calidad y desarrollo de productos.
Xivalju
Trabajé en una empresa procesadora de café. Ahí aprendí a catarlo y a observar con más atención aroma, cuerpo y sabor.
Orizaba
Orizaba forma parte de mi historia familiar desde niña. Mi abuelita Quetita es de ahí y por eso este origen tiene un significado especial.
En Xivalju aprendí a detenerme un poco más en una taza.
La experiencia me enseñó que el café también se puede mirar con atención técnica, sin dejar de disfrutarlo.
El origen también tiene una historia.
Orizaba es un lugar muy cercano a mi familia. Desde niña pasé tiempo por aquellos rumbos y buena parte de ese vínculo viene de mi abuelita Quetita.
Ella también aparece en La clave de mí. Por eso me gustó especialmente que este café llegara justamente de Orizaba.
¿Cómo lo describiría?
Después de tantos años, fue divertido volver a observar una taza con un poco más de atención.
Lo esencial del producto.
Un proyecto sencillo que me permitió volver, por un momento, a mi faceta como Ingeniera en Alimentos.
